Sanciones y protestas: Cuba se convulsiona

Unas protestas históricas vuelven a fijar el foco internacional en Cuba, maltratada por décadas de sanciones y la pandemia. Mallol Codony lo analiza en este nuevo artículo.

Los derechos LGTBI+ en Honduras: Entrevista a Maycol

Cada año se celebra la semana del orgullo LGTBI+, un movimiento social que reivindica la libertad sexual y de género de todas las personas, pero especialmente de aquellas que no se sienten identificadas con las identidades y orientaciones socialmente mayoritarias. Es el caso de Maycol, un joven gay de 31 años que se ha visto obligado a huir de su país, con el fin de salvar su vida y proteger a su familia.

Una entrevista – artículo de Dani Thormann y Helena Cuéllar.

“Ya no hablamos de cambio climático, sino de emergencia climática”

“¿Qué palabra os viene a la cabeza cuando escuchamos el concepto de cambio climático?” Con esta reflexión, invitando a participar a los asistentes, empieza la conferencia Martí Oliveras, geógrafo y meteorólogo de RAC1 y RAC105.

Emergencia es la palabra en la que pone el foco, al explicar que, refleja con mayor contundencia la gravedad de la situación en la que vivimos. Estamos en un momento muy delicado, señala, en el que la participación de la ciudadanía ya no es suficiente y es necesario que los agentes políticos e institucionales actúen urgentemente.

Para comprender mejor el escenario hacia al que nos dirigimos debemos conocer nuestro pasado y los cambios que ya se han producido en nuestro territorio. Para ello, Oliveras enumera una serie de datos. Empieza mencionando que el pasado año 2020 fue el año más cálido en Cataluña desde 1950. Apunta, que, si bien el mes de octubre fue muy frío, no lo fue lo suficiente para rebajar la media anual de las temperaturas. Igualmente indica que el ritmo de incremento de las temperaturas seguirá acentuándose, llegando en 2050 a un aumento de 1,5 ºC respecto a las temperaturas preindustriales. Este progresivo crecimiento se traduce, según señala, en un alargamiento de la temporada de verano y en una disminución del 40% de los periodos de lluvia. Además, introduce dos conceptos esenciales en el estudio del clima; noche tropical y noche tórrida. Noche tropical, explica, se utiliza para designar a aquellas noches en que la mínima no baja de los 20 grados. Mientras la noche tórrida hace referencia a aquellas noches en que la mínima no baja de los 25 grados. Según Oliveras, se prevé que la frecuencia de las primeras aumente 25 veces más, provocando directamente un impacto sobre la salud de los ciudadanos. Todos estos impactos, recalca, pueden ser mitigados por la creación de los llamados planos estratégicos metropolitanos.

A lo largo de la conferencia, el geógrafo mostró su gran fascinación por el Pirineo catalán, una de las zonas, expone, que se verá más afectada por la emergencia climática. Desde 1980 hasta la actualidad, no se ha visto un alargamiento de los periodos secos, si ha habido, sin embargo, un aumento extremo de las temperaturas. Una situación que define como crítica y muy preocupante que lleva al incremento de los riesgos, como los incendios, la pérdida de biodiversidad, de rendimientos de cultivo y de recursos híbridos, así como la desaparición de una gran parte de los glaciares para 2050.

El ponente, Martí Oliveras, concluye la conferencia reiterando la importancia de dos conceptos; situación de emergencia y adaptabilidad. Con ello quiere poner en claro que el escenario ha cambiado y ya no podemos hablar de cambio climático sino de emergencia climática. El tiempo que nos queda para actuar se reduce progresivamente y la necesidad de adaptación es cada vez una realidad más presente.

La crisis del Mar de Aral: el desastre olvidado

Tras tan sólo 60 años desde el inicio de las políticas soviéticas en las regiones de Asia Central, el Mar de Aral ha perdido casi el 80 por ciento de su volumen total. Territorios para los que anteriormente el acceso al agua era una comodidad viven ahora a kilómetros del Mar. La respuesta internacional ha sido lenta, y muchas veces insuficiente. Organizaciones internacionales o incluso los mismos países involucrados han empezado a movilizarse hace tan solo dos décadas, y muchas de estas iniciativas están aún en fase de desarrollo o negociación. Mientras, el Mar de Aral sigue disminuyendo y sus habitantes, sufriendo. Ana Salas nos lo cuenta en este nuevo artículo.

La vacuna: una oportunidad para la cooperación o un instrumento más de la carrera geopolítica

Este pasado miércoles tuvimos la oportunidad de recibir a Eduard Soler, experto en relaciones internacionales e investigador al CIDOB. Soler habló sobre como la vacuna del COVID-19, que tenía potencial para ser una posible herramienta de cooperación entre países, se ha vuelto una arma en el ámbito internacional -sobre todo entre países ricos y pobres-.

La involucración de expertos internacionales a temas relacionados con la pandemia ha dado la oportunidad de poder debatir sobre si la vacuna podía incentivar la cooperación o alimentar una competición entre las diferentes zonas y países del mundo. A pesar de que es demasiado pronto para hablar de conclusiones, puesto que todavía no nos encontramos en la “post pandemia”, Soler habló de las dinámicas que teníamos antes de que el COVID-19 llegara a nuestras vidas. El mundo tenía una dinámica de cooperación y una reemergencia de actores en todo el mundo que creaban una hegemonía de competición y a la vez lazos estrechos entre países. Pero la pandemia y vacuna nos han dado un nuevo punto de vista a como gestionar los nuevos problemas y también a tener en cuenta nuevos actores internacionales, reincidiendo así en una reexaminación de la orden al sistema internacional y humanitario después de vivir un hecho traumático, poniendo como ejemplos la Primera y Segunda Guerra Mundial.

La pregunta que Soler planteó es “¿como puede existir cooperación entre los países con la vacuna?”. Él admitió que forman parte del arsenal de esta lucha socioeconómica, pero que también agrandan las desigualdades en términos de salud y de repercusión socioeconómica. Un hecho innegable de las vacunas y su reparto global es que dan a la erosión de nuevos conflictos y nuevas relaciones entre países. Estas relaciones son diferentes y variantes, y pueden aumentar si le sumamos cambios internos políticos, poniendo como ejemplo los Estados Unidos con las nuevas políticas de Joe Biden comparadas con las del expresidente Donald Trump.

La charla acabó con una nota positiva, y es que los estados de la Unión Europea y la misma UE han gestionado el reparto de las vacunas de una manera muy coordinada, y esto ha hecho que no suban los precios de las vacunas en Europa y que el reparto de vacunas haya sido justo. Aun así, la Unión Europea ha carecido de una estrategia cooperativa con los países exteriores y ha mostrado sus limitaciones en la hora de poder ayudar en los países más necesitados, como Túnez o India.

Solidaridad ¿global?

“Solidaridad” es un concepto que ha adquirido muchísima fuerza, bien como una legítima reivindicación moral y política, bien como un eslogan comercial y bien sonante –como ocurrió con la paz, con los Derechos Humanos y como ocurre ahora con la sostenibilidad. Ante la confusa y peligrosa potencia de estas ideas nunca deberíamos dejar de preguntarnos críticamente por ellas. Joel Oliveras Lorente lo analiza en este nuevo artículo.

Familias ideológicas y grupos políticos en Europa

El esquema del politólogo Claus Von Beyme para clasificar las grandes familias ideológicas de partidos a partir de las experiencias europeas sigue siendo útil en la actualidad, apenas requiere hoy de ciertas subclasificaciones en algunos casos para dar cuenta de algunos matices en el cambiante mundo político posterior a la caída del Muro de Berlín en 1989.

Nuevo artículo de opinión del profesor Cesáreo Rodríguez-Aguilera, catedrático de Ciencias Políticas de la Universitat de Barcelona, sobre las familias ideológicas y grupos políticos en Europa.

270.000 nuevos desplazados en Afganistán

La situación continúa empeorando en Afganistán con la retirada de las tropas extranjeras y el avance de los Talibanes. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), estima que alrededor de 270.000 personas han tenido que desalojar sus viviendas desde enero, acumulando un total de desplazados internos a más de 3.5 millones.

La agencia ha declarado que las familias mayoritariamente huyen de las amenazas de grupos no estatales y los peligros generados por artefactos explosivos improvisados. Muchos ciudadanos también atribuyen su huida a la caída de las ayudas sociales y la pérdida de ingresos, generando así más inseguridad en la zona.

Asistencia de emergencia

Para ayudar a los necesitados, ACNUR y colaboradores han proporcionado a los recientes desalojados con refugios de emergencia, comida, agua, saneamiento, ayudas sanitarias, y asistencia en efectivo. Aun así, uno de los mayores problemas es acceder a los grupos más vulnerables.

Según la misión de asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA), el número de víctimas civiles ha aumentado un 29 por ciento en el primer cuarto del año, comparado con los números del mismo período del año pasado.

“Las necesidades de los que han tenido que huir son profundas”, ha declarado el representante de ACNUR, Babar Baloch.

Los civiles son llevados al límite

“La resiliencia de los Afganos está siendo llevada al límite por el duradero conflicto, el alto número de desplazamientos, el impacto del COVID-19, los constantes desastres naturales como la sequía, y la intensificación de la pobreza”, explicó Baloch a la prensa en Génova.

Alrededor de un 65% de la población en Afganistán – dentro y fuera del país- son niños y jóvenes. El fracaso de llegar a un acuerdo de paz entre los Talibanes y el Gobierno para frenar la actual situación de violencia desencadenará a un mayor número de desalojamientos en el país, al igual que a países cercanos, alarmó el representante de ACNUR.

Irán y Pakistán

Irán y Pakistán han acogido alrededor del 90% de los Afganos desplazados- más de dos millones de refugiados registrados en total. Los dos países han concedido acceso al territorio y protección a los refugiados Afganos. Además se les proporciona ayudas sanitarias y servicios educativos. “Su hospitalidad y sus incluyentes políticas, que remontan a décadas y generaciones atrás, no se deben olvidar”, dijo Baloch.

“ACNUR aplaude el compromiso de los gobiernos a proporcionar acceso a los aislados en medio de la situación actual que vivimos con el COVID-19. Estamos dispuestos a reforzar el apoyo humanitario a todos los países de acogida en caso de llegadas adicionales.”

Dar un paso hacia adelante

La agencia anima y urge a la comunidad internacional a ayudar y dar soporte al Gobierno y la gente de Afganistán, y sus respectivos países vecinos en este “momento crítico” por el que pasan, recalca el representante de la agencia, “con espíritu de solidaridad y reparto de responsabilidades.”

El llamamiento financiero de ACNUR para la situación en Afganistán (incluidas las operaciones para los refugiados en Pakistán e Irán) sigue siendo sumamente insuficiente, con solo el 43% de los 337 millones de dólares necesarios.

Fuente: UN News

«No cuides tu dieta, deja que la dieta te cuide a ti»

«Si las verduras son tan buenas, ¿por qué debemos comer más?». Con esta reflexión empieza Ángela Rourera, diplomada en enfermería y antropóloga.

Tanto la alimentación como la comida es algo íntimo, algo interno, forma parte de la identidad de las personas. Comemos según somos, explica, pero al mismo tiempo nuestra alimentación viene influenciada por el clima, la zona geográfica en la que vivimos, nuestra economía, religión, cultura, ideología, grupo social o incluso las modas cambiantes de nuestras sociedades.

Según Rourera, la comida tiene diferentes dimensiones: la conocida dimensión placentera, pero también la dimensión social, con las celebraciones que hacemos con familia y amigos. La antropóloga explica que es una de las formas en la que los seres humanos nos relacionamos. Es aquí cuando nos damos cuenta del significado de cada alimento.

Además de la función nutricional que tiene cada comida, Ángela explica que también tienen un cierto estatus, diferenciando la «comida de los ricos» del «comida de los pobres». Según como, en una celebración de Navidad se espera que el anfitrión nos sirva marisco, no pollo a la plancha.

Así pues, Rourera plantea ¿Cómo podemos comer bien, sin morir en el intento?, ¿Qué herramientas tenemos para saber qué comer y qué cantidades?

La pirámide de la alimentación, con la que, según Ángela, es con la que todos hemos crecido, fue cambiada en 2016, en este caso modificándola al poner como base de la misma pirámide consejos de estilos de vida y no alimentos mismos.

La Escuela de Salud Pública de Harvard consideró que dicho cambio era incluso complicar demasiado las cosas y debía facilitar de cara al público. Es inviable que debamos medir cada gramo de cada alimento que nos llevamos a la boca, y a la larga uno se cansa y capitula.

Es entonces cuando crearon el llamado «plato de Harvard» en el que, para mantener una buena alimentación saludable, tenían que distribuir nuestras comidas en un plato imaginario que una mitad debía contener verduras y frutas, ¼ parte del plato debían ser cereales integrales y la última parte debía, en todo caso, contener proteínas. De esta manera conseguimos una alimentación básica pero saludable, tanto para niños de un año como para adultos de noventa. Según los mismos creadores de dicho plato, se priorizan los alimentos saciantes, de proximidad o temporada, así como el pescado y proteína vegetal antes de que la carne roja, que debe ser reducida a dos veces por semana. Asimismo explicaba Ángela que tal y como la pirámide tenía en cuenta ciertos intereses económicos, el plato de Harvard sólo se guía por los conceptos nutricionales.

Rourera explicaba, comer no sirve sólo para nutrirnos, es una manera de vivir. Por lo tanto, si queremos transformar la manera en que comemos, tenemos que cambiar poco a poco y de escalón en escalón.

La creciente influencia europea en los Balcanes: el Alto Representante en Bosnia y Herzegovina

Desde el final de la guerra hace ya 25 años, la Oficina del Alto Representante tiene poderes extensos y radicales en el país, pero el consenso internacional parece que está desapareciendo. Mallol Codony nos lo explica en este nuevo artículo.