Crecimiento de la vulnerabilidad en América Latina y el Caribe debido a la falta de protección durante el COVID-19

La falta de seguro de desempleo y otras maneras de compensar ingresos ha dejado desamparados a la gran mayoría de los trabajadores de la región. El número de personas que cotizaron en los sistemas contributivos de protección social disminuyó un 7,9% y el porcentaje de mayores de 65 mayores que no tienen ingresos ni pensión alcanzó el 30%.

La pandemia del coronavirus ha reflejado las deficiencias de los sistemas de protección social en América Latina y el Caribe, advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que apuntó a la necesidad de una mejora en la cobertura, suficiencia y sostenibilidad, para así mitigar el aumento de la pobreza y las desigualdades. 

El director del organismo especializado de la ONU, Vinícius Pinheiro, destacó en un informe sobre protección social en la región, que los efectos de la pandemia se amplificaron ya que “muchas personas se encontraban sin protección social frente a la pérdida de ingresos y empleos”, lo cual generó una situación cercana al colapso de los sistemas de salud.

Solo el 56% de los habitantes de la región contaban con protección social o sistema contributivo antes del inicio de la pandemia, los cuales a su vez dependen de las cotizaciones de los trabajadores y empleadores, únicamente incluían al 46% de los ocupados. 

La gran mayoría de la población ocupada carecía de seguro de desempleo ni otros medios de compensación de ingresos, especialmente en la economía informal”, muestra el estudio. “La pandemia, por lo tanto, ha acentuado la importancia de tener protección social”.

En el documento de la OIT se remarca la necesidad de crear “sistemas integrales de protección que garanticen el bienestar social y el acceso universal a la salud y a la seguridad económica.”

“Para conseguir inclusión y cohesión social, reducción de la pobreza y desigualdades sociales, es imprescindible poseer protección social, ya que esto facilita una transformación de la producción y una mejora de la productividad”, dijo Vinícius Pinheiro, director general de la OIT para América Latina y el Caribe. 

Caída récord del número de cotizantes

Según el estudio de la OIT, se produjo un descenso del 7,9% en el número de personas que cotizaron en los sistemas contributivos de protección social como resultado del COVID-19, dato que representa un retroceso de casi una década

Algunas de los métodos más comunes para proteger empleos e ingresos consistieron en la entrega de alimentos y atención nutricional, junto con políticas enfocadas en la salud.

“Aquellos fondos que se destinaron a la crisis del COVID-19 han mitigado un aumento mayor de la pobreza y la pobreza extrema, y aquellos países que más invirtieron en mitigar la expansión del virus, han evitado el incremento de las consecuencias devastadoras”, muestra el documento. 

Aquellos menores, cuyos parientes trabajan en el sector informal de la economía, han resultado más vulnerables y han sufrido riesgos asociados al trabajo infantil.

En la situación que nos encontramos de recuperación de una crisis sin precedentes, el director del organismo especializado de la ONU, destacó “la necesidad de adaptación y ampliación de la protección social. Las prestaciones sociales, de hecho, han sido imprescindibles para aquellos que perdieron el trabajo, y por tanto, son la principal fuente de ingresos y el motor principal para estimular la actividad económica”.

La falta de ingresos de los mayores de 65 años es “brutal”

El informe advierte sobre la seguridad económica de las personas mayores de edad en América Latina y el Caribe, ya que el 30% de los mayores de 65 años no tiene ningún tipo de ingreso laboral ni pensión

En esta franja de edad, solo el 47,2% de personas recibe pensión o jubilación, el 7% opta tanto a una pensión como a ingresos labores, y solo el 14,9% se beneficia de ingresos laborales. 

“La pandemia ha sido difícil para todos, pero el impacto en los mayores ha sido devastador, tanto por el elevado número de contagios, como por la falta de ingresos, que los dejó en una situación muy crítica”, afirmó Vinícius Pinheiro, director general de la OIT para América Latina y el Caribe. 

Recomendaciones del informe

El estudio incluye entre algunos de los futuros retos en cuanto a protección social la necesidad de:

  • Avanzar hacia pisos de protección social que garanticen prestaciones mínimas para todas las personas
  • Ampliación de las políticas dirigidas a la población infantil
  • Expansión de los seguros de desempleo
  • Ofrecer protección universal en salud
  • Garantizar la sostenibilidad de financiamiento, especialmente frente a elevados niveles de deuda y procesos inflacionarios

Fuente: Noticias ONU ; Noelia Gómez Bosqued

Se urge el restablecimiento de servicios de salud sexual y reproductiva tras la pandemia de COVID-19

A raíz del confinamiento y de las restricciones derivadas de la pandemia del COVID-19, se produjo una interrupción de los servicios de salud materna e infantil y la suspensión de los derechos a la salud sexual y reproductiva. Una experta de la ONU afirma que los gobiernos deben retomarlos de manera inmediata.

Millones de mujeres han sufrido ciertas restricciones en el acceso a la atención maternal y neonatal, como resultado de las medidas adoptadas para frenar la expansión de COVID-19, y en algunos casos no han tenido ningún tipo de acceso, advierte la relatora especial de la ONU sobre el derecho a la salud.

Según un informe sobre el derecho a la salud física y mental, alrededor de 14 millones de mujeres en el mundo no tuvieron acceso a los anticonceptivos y a servicios dirigidos a las víctimas de violencia de género en el momento que más los necesitaban. 

Son derechos humanos

Ahora es momento de que los gobiernos retomen aquellos servicios de salud sexual y reproductiva que se vieron suspendidos debido a la pandemia y enfaticen la importancia de tener acceso a derechos relacionados con la sanidad. 

El autor del informe, Tlaleng Mofokeng, remarcó el hecho que los derechos de salud sexual y reproductiva están incluidos en tratados vinculantes sobre derechos humanos, jurisprudencia y documentos de resultados de consenso de conferencias internacionales.

La relatora comentó que las limitaciones en el acceso a servicios esenciales de salud sexual y reproductiva fueron resultado de los bloqueos, restricciones de movimiento y desvío de fondos a causa del COVID-19.

Nuevas restricciones

“Además se ha visto que hay nuevas medidas y leyes vigentes en todas las regiones que restringen el acceso al aborto seguro, elemento que forma parte de los servicios sexuales y reproductivos del derecho a la salud”, enfatizó.

 La experta insta a los Estados a que lleven a cabo una reconstrucción y un fortalecimiento de los sistemas sanitarios, para promover derechos de salud sexual y reproductiva para todos, ya que estos constituyen el derecho a la sanidad. 

También hizo hincapié en la importancia de garantizar acceso amplio a una atención médica de calidad, en cuanto a salud materna, anticoncepción y aborto, y a la detección de enfermedades como el cáncer.

Asimismo, la relatora propuso una educación sexual integral

Patriarcado y colonialismo

El autor del informe explicó que aún persisten grandes barreras que no permiten que todo el mundo goce de los derechos de salud sexual y reproductiva. Algunas de ellas están relacionadas con los modelos patriarcales y colonialistas, y a las grandes desigualdades que existen.

También afirmo que el patriarcado es un elemento oprimente en todas las sociedades, ya que impide la autonomía, la sexualidad y el control de las mujeres y niñas sobre su propio cuerpo.

“El legado del colonialismo continúa presente en todas las regiones a través de leyes, políticas y prácticas que criminalizan la diversidad en las identidades de género, los actos consensuados entre adultos del mismo sexo; y restringen e impiden derechos sexuales y reproductivos”, denunció.

La experta exhortó a los Estados a respetar y proteger los principios de autonomía, integridad corporal, dignidad y bienestar de las personas, sobre todo en lo que concierne a los derechos de salud sexual y reproductiva.

Finalmente, se puso de manifiesto el compromiso de colaborar con aquellos Estados y autores involucrados en la defensa del derecho a la salud física y mental de todas las personas.

*Los relatores especiales forman parte de lo que se conoce como Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo que se ocupan de situaciones específicas de países o de cuestiones temáticas en todo el mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y prestan sus servicios a título individual.

Noelia Gómez Bosqued

Fuente: ONU Noticias

LOS NUEVOS RETOS EN LA DEFENSA DE LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS REFUGIADAS

Por Noelia Gómez y Karina Nathani.

El 13 de octubre de 2021 la Asociación de Naciones Unidas en España (ANUE) organizó una jornada para debatir la situación de las personas refugiadas a nivel local e internacional. En este debate hubo diferentes mesas redondas, las cuales trataron la temática del proceso migratorio desde diferentes perspectivas; en la primera se habló sobre la necesidad de proteger a los refugiados en el contexto de la pandemia del COVID. Seguidamente, se habló sobre el proceso de acogida de los refugiados y la interacción con la comunidad local. Finalmente, se habló sobre la protección de los derechos de las mujeres refugiadas y sobre la comunidad LGBTQIA+ de refugiados. Todo ello se pudo realizar gracias a la participación de expertos en este campo. El encuentro recibió el apoyo de la Diputación de Barcelona

Primeramente, el Señor Antoni Montseny, director de Relaciones Internacionales de la Diputación de Barcelona, y la Sra Eulàlia Pascual, presidenta de la Asociación para las Naciones Unidas en España dieron la bienvenida a la jornada y expresaron el motivo por el cual se dedicó una jornada para hablar sobre refugiados.

La conferencia inaugural estuvo a cargo de Elisabet Díaz Sanmartín, oficial de políticas públicas y relaciones exteriores de ACNUR en América Central. Elisabet Díaz habló sobre las tendencias globales de refugiados y los desafíos emergentes. Por ejemplo, se contabiliza que hay 82,4 millones de personas expulsadas de sus hogares. Estas representan 3 millones más que el año anterior. 1 de cada 95 personas en el mundo se encuentran en una situación de desplazamiento forzado. Afganistán, Somalia y Yemen son algunos de los países que encabezan este listado. Algunos ejemplos de conflictos y zonas de conflictos son la guerra de Siria, la región del Sahel, la República del Congo; Etiopía, los desplazamientos internos en la región de Tigray; Sudán del Sur, Mozambique, o el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán. Añadió que a través de su trabajo había tenido la oportunidad de conversar con una familia del Salvador, que se encontraban refugiados en México. 

Trató también el impacto del COVID en diferentes ámbitos. A nivel educativo, comentó que el hecho de estudiar en línea es imposible para los refugiados. De hecho, muchas niñas y adolescentes no pueden retomar sus estudios en la escuela primaria y secundaria. Por otro lado, el cierre de las fronteras propició aún más la violencia de género y la imposibilidad de solicitar asilo y este hecho los vulnerabilizó aún más. 

El Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC) recuenta que hay más de 140 países, con 30 millones de desplazados. La mayoría de estos desplazamientos están relacionados con el cambio climático, de hecho, el 95% de estos se dan en países afectados por este fenómeno. Sin embargo, de estos 80 millones de desplazamientos, solo 20 de ellos son refugiados. El resto son de apátridas, desplazamientos internos, etc.

Añadió que las olas de refugiados procedentes de conflictos armados tienen una repercusión notable en los países vecinos, como en el caso de la guerra de Siria. También se adoptó la Declaración de Nueva York para refugiados e inmigrantes, en la que se resaltó la importancia del régimen internacional y se enfatizó la necesidad de proteger los derechos de este colectivo.

El Pacto Mundial de Refugiados, aprobado en 2018, es un plan de acción y ambición para fortalecer la cooperación y hacer una llamada a la solidaridad. Fue organizado por ACNUR y su objetivo es convertirlos en autosuficientes. En este contexto, es necesario involucrar a los autores del desarrollo desde el principio, para que sirvan como nexo humanitario, de desarrollo y paz. También encontramos la Convención del 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, en la cual se aporta una definición de refugiado, aunque esta ha sido muy politizada.

MESA REDONDA “PROTEGER A LOS REFUGIADOS EN TIEMPO DE CONFLICTOS Y PANDEMIAS”

En esta mesa redonda, los ponentes fueron Natalia Anguera, directora del comité catalán de ACNUR; Raquel González, responsable de relaciones institucionales en Médicos Sin Fronteras y Nasir Mohammad, refugiado afgano. Las dos primeras ponentes hablaron sobre el papel que tienen ACNUR y Médicos sin Frontersas con relación al soporte del fenómeno migratorio y los diferentes proyectos impulsados por estas entidades. 

Natalia comentó que ACNUR se encarga de sensibilizar a la ciudadanía catalana frente a la llegada de refugiados a nuestro país. Hizo hincapié en algunas ideas preconcebidas, como la narrativa que se ha formado acerca de la gran cantidad de inmigrantes que llegan a Europa, cuando las estadísticas muestran que la mayoría de refugiados se encuentran en países como Turquía, Colombia, Pakistan, Uganda y solo encontramos a Alemania entre los países europeos. Estos inmigrantes proceden de Siria, Venezuela, Afganistán y Sudan del Sur, mayoritariamente. 

También puso de relieve la disminución de las solicitudes de asilo, como consecuencia de la crisis sanitaria del COVID. Esto ha hecho que el número de personas que hayan decidido abandonar sus respectivos países haya disminuido, como resultado del cierre de las fronteras. Como resultado del COVID, también se ha detectado un aumento de la violencia de género en los hogares, lo cual es muy preocupante. Asimismo, se ha contabilizado un aumento de personas que se han alistado al ejército, en algunos casos impulsado por la falta de recursos económicos de las familias y también por la pandemia. Claramente, el COVID ha afectado a esta población también, ya que las condiciones insalubres de los campos de refugiados han propiciado la rápida difusión del virus. 

Natalia apuntó a la falta de inclusión del colectivo de refugiados en las políticas internas de los países y en el plan de respuesta. Para ello, debe haber una mayor concienciación por parte de la ciudadanía sobre este tema y esto se puede conseguir mediante programas de sensibilización a nivel educativo.

El plan de actuación de ACNUR está estrechamente relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. En este sentido, remarcó la debilidad de sistemas sanitarios de países del Sur Global, la cual se ha visto exacerbada debido al impacto de la pandemia. También merece la pena subrayar el ODS 8, trabajo decente y crecimiento económico, ya que muchos refugiados tienen verdaderas dificultades para acceder al trabajo, algunos trabajando en el sector informal, al igual que al acceso a las cuentas bancarias.

Acto seguido, Raquel González, directora de Relaciones Institucionales de Médicos Sin Fronteras, explicó la gran labor que está realizando la organización para la que trabaja. Concretamente, habló sobre el gran reto que supuso ofrecer ayuda sanitaria en países donde la pandemia había tenido un gran impacto (particularmente para las personas refugiadas). Mencionó el despliegue de infraestructura médica en países como Líbano, los desplazamientos internos que se llevan produciendo en Siria, y también la situación deplorable a la que se ven expuestos la comunidad rohingya en los campos de refugiados de Bangladesh. La pandemia tuvo como consecuencia que no se pudiera desplegar al personal técnico al terreno para poder ofrecer esta ayuda a los refugiados. Los refugiados y los ciudadanos de los países del Sur Global también se encuentran en una situación de vulnerabilidad por la falta de vacunas contra el COVID. En este sentido, podemos ver un reparto desigual de vacunas, claramente favoreciendo a las grandes potencias e ignorando a las poblaciones más vulnerables. 

Por último, Nasir Mohammad, refugiado afgano que vive en España, hizo un relato más personal respecto a su experiencia como refugiado viviendo en nuestro país. En específico, relató la situación de la población afgana en su país, con respecto a la intervención y la presencia de las tropas americanas en el país y en cuanto al grupo talibán. 

Considera que durante los 20 años en los que los Talibanes no estuvieron en el poder, Afganistán tuvo la oportunidad de crecer como país, pero la todos esos avances han sido en vano ahora, tras la toma de poder de nuevo de los Talibanes, especialmente en lo que concierne a los derechos de las mujeres.

Dice que Estados Unidos apoyó a los talibanes de manera indirecta y no quería que hubiera paz y desarrollo en el país. También habló sobre el potencial que tiene el país, debido a su situación geoestratégica; es una gran potencia hidráulica y la presencia de 37 ríos podría convertirse en una fuerza de riqueza, pero no se está invirtiendo y explotando ese potencial, debido a la malversación de fondos a nivel militar y en otros proyectos. 

Comenta que hay más de 18 millones de personas en Afganistán que no tienen qué comer y muchas se encuentran bajo el umbral de la pobreza. Remarcó la necesidad de apoyar a movimientos democráticos y progresistas dentro del país, para así evitar que se vuelva a caer en la rueda del conflicto. La principal problemática es la falta de libertades en el país, y el control de los medios de comunicación por parte de los Talibanes o bien de los americanos. Esto ha expuesto a la población local a una gran vulnerabilidad. 

Respecto a la crisis en Afganistán, Natalia de ACNUR Cataluña y Raquel González, de Médicos sin Fronteras, hablaron sobre la inflexibilidad del sistema de asilo en España, que permite la llegada de solicitantes de asilo de Siria o Irak, pero, en cambio, rechaza rotundamente la llegada de afganos.

MESA REDONDA “APOYO A LA INCLUSIÓN SOCIAL DE LOS REFUGIADOS EN LAS COMUNIDADES DE ACOGIDA”

La siguiente mesa redonda fue moderada por Adriana Barba, abogada especializada en derecho internacional y negociaciones, con los ponentes Sanja Rahim, técnica de acogida de la Asociación Migrastudium; y Juan Ramón Jiménez- García, investigador en el área de migraciones del CIDOB. 

Si quieres inmigrantes, tráelos a tu casa” y la interpelación tiene sentido: la hospitalidad no está completa hasta que no se abre la puerta de aquello más personal e íntimo, de aquello más privado… el propio hogar. Esta es la filosofía de la Asociación Migra Studium.

Sanja Rahim comentó que esta organización ofrece apoyo social y emocional a los refugiados y los ayuda a familiarizarse con su entorno. Se fomenta la reproducción de un ambiente que les evoca escenas familiares, para así ayudarles a luchar contra la soledad que sienten durante el proceso migratorio y en el proceso de integración en el país de acogida. La red da acogida a personas solicitantes de asilo e inmigrantes hasta un máximo de 9 meses. A lo largo de este tiempo, se les ofrece un lugar donde vivir en diferentes periodos hasta un máximo de 4 meses. 

Juan Ramón Jiménez- García se encarga de la investigación sobre la integración de personas inmigrantes en el Mediterráneo en el CIDOB. Planteó algunas ideas como las deficiencias en el sistema de asilo y el límite de un máximo de 18 meses. En respuesta a esto, se propuso la creación de un sistema de asilo menos rígido, en el que se estudiaran las particularidades de cada caso. 

Además, añadió que deberíamos tener a una ciudadanía sensibilizada. Deberíamos dotarnos de un sistema de fronteras, que abandonara la idea de la Europa fortaleza, refugio seguro y defendiendo los derechos humanos. Para que la sociedad esté sensibilizada y cohesionada, debemos facilitar, potenciar y acompañar a estas personas en el proceso de integración. Para ello cabe remarcar también la importancia de asegurar acceso a permisos de residencia y de trabajo para estos, al igual que unas condicionales laborales dignas. 

Criticó el hecho que se esté adoptando una visión muy utilitaria de los refugiados, en el sentido que el hecho de permitir la llegada de una cantidad concreta a nuestro país se rija por la “utilidad” que obtendremos de ellos, respondiendo a cuestiones como ¿Cuántos inmigrantes necesitamos para tener las escuelas abiertas y pagar nuestras pensiones? y esta narrativa ha ido calando a través del auge de los grupos de extrema derecha. 

MESA REDONDA “PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES REFUGIADAS” 

Hay algunas mujeres en el mundo que se enfrentan a la discriminación y la violencia todos los días, simplemente por su género. Debido al tratamiento horrible, ya sean violaciones, abusos o la falta de acceso a la educación básica, las mujeres y las niñas constituyen una gran parte del colectivo de refugiados.

En esta mesa redonda, moderada por Elvira Méndez, directora de la Asociación Salud y Familia, con ponentes, Ana Peláez, vicepresidenta del CEDAW, Nadia Ghulam, refugiada y miembro de la Fundació Catalana de l’Esplai, y Anna Figueras, responsable de CEAR Barcelona, ​​ trataron el sistema institucional implementado para los refugiados que escapan de la discriminación de género, así como la realidad y las dificultades que atraviesan las mujeres para obtener refugio, con el fin de resaltar la gran brecha entre lo prometido y la realidad.

Primero tuvimos la intervención de Ana Peláez donde explicó el sistema de solicitud de refugio en España que consta de dos fases; fase de admisión a trámite y fase de elegibilidad. Para que su derecho de asilo sea admisible, las mujeres deben demostrar que devolver a su país supone un riesgo real de sufrir con condena a pena de muerte, tortura o tratos inhumanos o degradantes, o amenazas graves contra la vida o la integridad como consecuencia de situaciones de violencia indiscriminada. Los últimos dos casos son muy difíciles de probar en casos de discriminación de género, convirtiendo al proceso mucho más difícil de lo que debe ser. Ana Peláez terminó destacando las absurdas preguntas que se les hacen a las mujeres para mostrar la disparidad entre la normativa y cómo se está aplicando.

Nadia Ghulam siguió mostrando cómo se están aplicando las normas utilizando su propia experiencia de huir de Afganistán y encontrar refugio en Badalona en 2006. Cómo las necesidades básicas de las mujeres refugiadas no se satisfacen y cómo en realidad, los casos no se estudian individualmente son solo algunos de los puntos que compartió.  Sin embargo, lo que más se marcó en su intervención fue la disparidad entre el acceso a una serie de derechos de acuerdo con la protección internacional como, por ejemplo, no ser devuelto a su país de origen, autorización a residencia y trabajo y acceso a servicios públicos de empleo y a la educación, y cómo estos derechos no se reflejan en la práctica. En el caso de Nadia, ella comentaba que tenía incertidumbre sobre si le harían regresar a Afganistán o si se podría quedar aquí, al no tener papeles durante tres años y no habérsele permitido trabajar durante cinco años. De hecho, la única razón por la que terminó recibiendo educación fue porque una familia catalana la acogió. Ella constantemente reiteró que la mayoría de las mujeres que vienen a España de la misma manera que ella, incluso aquellos con educación, quedan invisibles dentro de nuestra sociedad y que el trabajo que se está haciendo para ayudarlos no es suficiente.

Por último, Anna Figueras dio una visión más jurídica, hablando del Nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, que menciona los casos especiales de mujeres y niños, que han de superar más barreras. También habló sobre el mal desempeño del sistema español en la acogida de mujeres refugiadas, especialmente antes del 2017, cuando había una desproporcionada cantidad de hombres y mujeres que recibían asilo. Incluso ahora, hemos visto un gran número de mujeres refugiadas procedentes de América Latina, pero un número reducido de otros continentes como Asia y África. Por último, destaca el desconocimiento de los efectos físicos y psicológicos del proceso migratorio y cómo el 33% de los refugiados en 2020 llegó a España por motivos de género para mostrar, lo cual demuestra lo poco que se está haciendo por un colectivo tan grande.

Al concluir los temas tratados en la mesa redonda, Elvira Méndez sintetizó muy bien la discusión al señalar la gran brecha entre la normativa y la realidad y que lo que hay que hacer es cerrar esa brecha.

MESA REDONDA “REFORZAR LA PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS REFUGIADAS DEL COLECTIO LGBTQIA+” 

La discriminación hacia la comunidad LGBTQIA+ se ha visto en todo el mundo, en algunas partes más que en otras con 69 países que penalizan la homosexualidad, frente a los 29 países que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo, España siendo uno de ellos. 

En esta mesa redonda, moderada por Santos Fèlix, coordinador responsable del Grupo LGTBI de UGT Cataluña, con los ponentes Berta Güell, investigadora en el área de Migraciones del CIDOB, Yoanna Marta, una refugiada trans de Honduras y Rodrigo Araneda, presidente de la Asociación Acathi, se señalan los problemas del sistema implementado para este colectivo y se desacredita la teoría de que Europa es un paraíso para la comunidad LGBTQIA+.

Berta Güell, especializada en la comunidad pakistaní, muestra como la discriminación estatal y social es especialmente prominente en los países asiáticos y africanos, ya que casi la mitad de los 69 países que criminalizan la homosexualidad se encuentran en África; sin embargo, cuando se observan las nacionalidades de los refugiados que huyen por motivos de orientación sexual e identidad de género, una gran mayoría de ellos son de Latinoamérica, lo cual refleja la falta de aceptación de diferentes identidades. Luego pasó a resaltar los problemas en el sistema de asilo, con credibilidad basada en parámetros muy cis-heteronormativos y el sistema de acogida, con dificultades en encontrar acceso a vivienda, trabajo con la discriminación en espacios públicos mostrando la descoordinación dentro de nuestro sistema y cómo puede dificultar mucho el proceso de integración.

Yoanna Marta demostró además las dificultades del colectivo a la hora de encontrar refugio en España. Ella venía de una situación en la que tenía una buena calidad de vida, pero su familia no aceptaba su identidad de género y tampoco la prominente y poderosa sociedad religiosa de Honduras, que representaba una amenaza para su vida por iniciar su transición. La esperanza de vida de una persona trans es de 25 años en Honduras, mostrando la situación para la comunidad. Lamentablemente, señaló que España en realidad no es mucho mejor que Honduras, ya que ella sigue sintiendo discriminación aquí, al igual que lo haría en todas partes del mundo y la falta de sensibilidad de los funcionarios, la lentitud del proceso y la barrera del idioma con el catalán no lo puso más fácil.

La asociación que la ayudó durante los tiempos difíciles fue Acathi, cuyo presidente es Rodrigo Araneda. Utilizó su intervención para señalar problemas en el sistema que rara vez se discuten, por ejemplo, cómo se reconoce a los refugiados trans como trans para poder solicitar protección internacional en España, pero no se les reconoce por el nombre y el género que eligieron. Los temas más trascendentes discutidos fueron en torno a los criterios de evaluación de la vulnerabilidad, ya que sigue cambiando conforme con el partido político en el poder en ese momento, los criterios de ser considerado un “país seguro” para la comunidad LGBTI. Por ejemplo, Holanda considera a Colombia un país seguro cuando en la práctica no lo es, y finalmente, el tema de las víctimas de trata ya que las personas trans en situaciones desesperadas son un blanco fácil, especialmente en el narcotráfico y al ser capturado y solicitar asilo desde una prisión, es poco probable que obtenga una respuesta positiva. Todo esto viene a mostrar los fallos de nuestro sistema.

Por lo tanto, aunque estamos dando pasos hacia la dirección correcta con el reconocimiento de la orientación sexual y la identidad de género como motivos para buscar refugio y tener un sistema en su lugar, el sistema tiene muchos fallos y los pasos son demasiados pequeños que no son suficientes para la comunidad y la urgencia que implica su situación.

AFGANISTÁN Y LA DERROTA DE LOS VALORES DEMOCRÁTICOS EN OCCIDENTE

Este pasado martes 5 de octubre ANUE organizó un encuentro con Amador Guallar y David Querol. Amador es periodista, corresponsal de guerra, y vivió diez años en Afganistán. Junto a él encontramos a David Querol, abogado, especializado en extranjería. Pertenece a la Comisión de Justicia Penal Internacional y al Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona. Aportaron una visión diferente pero muy interesante respecto a la situación humanitaria, social, y política en Afganistán.

Amador conoce de primera mano todo lo que sucedió y está siguiendo de cerca lo que está pasando en Afganistán desde finales de agosto. Califica la retirada de Estados Unidos del país como desastrosa. “Se marcharon de Afganistán sin decir nada. Abandonaron la base donde estaban sin decir nada al comandante afgano de la base

La operativa se desenvolvió de la siguiente manera: Los talibanes fueron pactando con los consejos tribales de cada provincia, a medida que se iban sucediendo los encuentros entre las diferentes partes en los acuerdos de Doha. “En las provincias, gobiernan los consejos de ancianos y los talibanes les consiguieron convencer. Si ellos volvían al poder, las cosas serían diferentes a cuando gobernaban los Talibanes entre el 1996 y el 2001”.

Esta fue la estrategia a seguir hasta que tomaron la capital, Kabul. Puesto que el régimen talibán necesita ayuda económica internacional para poder seguir en pie, su legitimación es necesaria en ese sentido.

David Querol explica que la situación catastrófica en cuanto a derechos humanos en el país empezó ya en los años 90, cuando las potencias extranjeras estaban en Afganistán, pero con los talibanes en el poder se está deteriorando cada vez más. De hecho, según el Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos (IDMC), entre 2012 y 2020 se produjeron cerca de 5 millones de desplazamientos internos en Afganistán. Según La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (UN OCHA), desde el 1 de marzo hasta el 9 de agosto de este año, hubo cerca de 500,000 personas desplazadas. Amador Guallar afirma que Afganistán se está convirtiendo en un infierno.

Remarca la situación vulnerable en la que se encuentran las mujeres y los niños en el país. Precisamente este colectivo ha sido el que ha huido en mayor cantidad del país. Según ACNUR, el 80% de la población que está huyendo de Afganistán está constituida por mujeres y niños. La toma del poder por parte de los talibanes representa un retroceso notable en los derechos de las mujeres conseguidos en los últimos 20 años. Amador remarca que, en grandes urbes como Kabul, Herat y Mazar-e Sharif, mujeres jóvenes ya empezaban a desarrollar independencia económica, como resultado del acceso a la educación y el emprendimiento. Sin embargo, esas semillas que se habían ido plantando y que empezaban a formar árboles, se han dejado de regar y han muerto.

David Querol se centra en la huida forzosa de los afganos, en el proceso de llegada al país de acogido y en la regularización del estado legal de los refugiados, centrándose en España. Según el sistema legal español, a los afganos que huyen del país se les aplica la Ley 12/2009 reguladora del Derecho de Asilo y de la Protección Subsidiaria. Los medios de comunicación españoles retransmitieron imágenes del momento en el que afganos llegaron a la base militar de Torrejón de Ardoz, en Madrid. El Ministerio de Interior contabiliza que hay 334 personas con intención de solicitar asilo en territorio español. Frente a un país sin libertades y con graves violaciones de derechos humanos, la población se siente perseguida. ACNUR define persecución como “toda amenaza contra la vida o la libertad de una persona por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas”, incluyendo las violaciones de derechos humanos por los mismos motivos.

Amador Guallar concluye denunciando, una vez más, la situación de la mujer afgana que aún se encuentra en el país. Si a la mujer afgana se le sigue denegando el acceso a la educación más allá de la educación primaria, las mujeres serán cada vez más vulnerables frente al auge de los talibanes. Si la mujer afgana no tiene acceso a la educación se encontrará en clara desventaja y subordinación frente a los hombres, y será desconocedora de sus derechos. Esto conllevará la ausencia de mujeres médicas y enfermeras en los siguientes 10, 15 y 20 años, que puedan asistir a otras mujeres en el parto (ya que solo mujeres podrán asistir a las mujeres en este momento). De esta manera, el futuro de Afganistán sin mujeres y sin vida es completamente desolador.

Aquí tenéis el vídeo de la conferencia

Radicalización y extremismo violento en Europa

Fuente: amderechoshumano.org

La proliferación de atentados terroristas perpetuados por jóvenes musulmanes que viven en Europa es, en parte, resultado de la falta de inclusión de estos en sociedades europeas y el sentimiento de abandono al que se ven expuestos. Los Estados Miembros, la Unión Europea y Naciones Unidas consideran que la clave para llegar a prevenir el proceso de radicalización se debe basar en la educación de nuestros ciudadanos y la creación de sociedades inclusivas.

Autora: Noelia Gómez, estudiante en prácticas ANUE.

La electricidad llega a una islas remota de Indonesia gracias a una defensora medioambiental

Para millones de habitantes de las zonas más remotas de Indonesia, la normalidad consiste en un suministro de electricidad errático durante 12 horas al día. Los alumnos estudian a la luz de las velas por la noche y los centros de salud no funcionan a pleno rendimiento, por lo que estas comunidades se enfrentan a una ardua lucha para mejorar su bienestar.

Sin embargo, esto podría cambiar como resultado de una iniciativa lanzada por la ONU en la que un grupo de indonesios, pertenecientes a la agrupación de “patriotas energéticos”, pretenden fomentar el uso de recursos energéticos limpios para que el acceso a la sanidad, la educación y el desarrollo económico de las zonas rurales, mejore.

Entre ellos encontramos Ristifah, una ecologista de 29 años, que colaborará en un proyecto de energía limpia del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Esta iniciativa tiene como objetivo la instalación de paneles solares en algunas de las islas más remotas de Indonesia durante cinco años.

Ristifah, que creció en una aldea rural, vivió de primera mano cómo les afectó la limitación del suministro eléctrico; dice: “sólo teníamos tres horas de electricidad al día.”

El hecho que no pudieran cargar sus teléfonos móviles y no tuvieran acceso a internet les hacía sentir aislados del resto de Indonesia.

De momento, Ristifah y sus compañeros van a vivir un año en los pueblos que les han sido asignados, mientras se prepara la infraestructura que generará la energía solar.

Sus tareas consistirán en ayudar a la comunidad a determinar las tarifas de la electricidad, a servir de enlace con los contratistas, a reclutar operadores y técnicos, y ayudar a los proveedores locales de servicios de energía renovable a gestionar las nuevas centrales eléctricas.

Urge contar con energía limpia

Para un país que cuenta con la cuarta mayor población del mundo, el hecho de tener acceso a energía limpia es imprescindible. El rápido desarrollo económico del país ha permitido que millones de personas salieran de la pobreza, pero a la vez ha causado un aumento de la demanda de electricidad.

Hay alrededor de 30 millones de personas que aún no disponen de un acceso adecuado a la electricidad, un dato preocupante si tenemos en cuenta que el país tiene 267 millones de habitantes; a pesar de que el gobierno se ha comprometido a eliminar todas las centrales eléctricas de carbón.

Ristafah y sus compañeros supervisarán la instalación de plantas de energía solar de 1,2 megavatios que abastecerán de electricidad a unas 20,000 personas que viven en aldeas remotas. A pesar de que esto representa una parte pequeña de las necesidades totales de Indonesia, el programa ayudará al desarrollo en zonas rurales.

Ristifah sueña que todas las casas de la comunidad tengan luz

Indonesia es el mayor archipiélago del mundo con 17,000 islas repartidas en tres husos horarios diferentes, y en una significante parte de estas no alcanza la red eléctrica nacional.

El pueblo de pesquero de Muna, en la provincia de Sulawesi, al sureste del país, es donde trabaja Ristafah y este depende notablemente de generadores de combustible para conseguir su electricidad.

Sin embargo, los transformadores son insuficientes para cubrir las necesidades de las comunidades. Además, los humos tóxicos generados por estos aparatos pueden causar efectos negativos en la salud, como enfermedades respiratorias y cáncer.

Si se contara con un suministro de electricidad rural más regular habría un mayor desarrollo económico, ya que los habitantes de aldeas remotas como Muna contarían con más recursos y habría oportunidades para un mayor desarrollo económico.

Ristifah se trasladará a 1500 km de su hogar en Java, la isla más poblada de Indonesia, donde se ocupará de gestionar la energía en Muna. El hecho que tenga la oportunidad de mejorar la vida de sus compatriotas hace que ese sacrificio merezca la pena, afirma.

“Espero servir como ejemplo para que más niñas consigan una educación superior”, dijo. “Sueño con el día en que todas las casas resplandezcan con la iluminación instalada en la comunidad y que los niños puedan tener un futuro mejor.”

Según la Coordinadora de la ONU residente en Indonesia, Valerie Julliand, esas luces centelleantes contribuirán a una reducción de las desigualdades entre los indonesios de todo el país.

Debido a las diferencias de acceso a la energía, se han creado diferencias importantes en el nivel de desarrollo entre las zonas urbanas y las rurales, afirma Julliand.

La Coordinadora Residente destacó que el trabajo llevado a cabo por los “patriotas energéticos” servirá para garantizar “que las comunidades puedan participar en el desarrollo de importantes proyectos de infraestructuras que afectan a sus vidas”, y que “puedan contribuir en gran medida a solucionar la desigualdad entre las zonas urbanas y rurales.”

Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, el Objetivo 7 se focaliza en promover el uso de fuentes de energía sostenibles; concretamente en garantizar el acceso a una energía asequible, segura y sostenible, que pretenda agilizar el acceso a la electricidad en los países más pobres, mejorando así su eficiencia energética y las fuentes de energía renovables.

Según la asesora principal del Programa Estratégico de Energía Sostenible del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Indonesia, Verania Andria, el proyecto enfatiza “la importancia de nuestro principio de no dejar a nadie atrás a medida que Indonesia avanza a pasos agigantados hacia el desarrollo económico”.

Andria añadió que el trabajo de los “patriotas nos demuestra que se pueden iniciar proyectos de desarrollo energético rural inclusivos y sostenibles que podría replicarse en comunidades rurales en todo el mundo”.

ACCESO a la energía

El Proyecto Acelerar la Energía Limpia para Reducir la Desigualdad (ACCESS) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se implementará durante cinco años y tiene el apoyo financiero de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea. La iniciativa ha apoyado a 23 jóvenes a incorporarse al programa de energía limpia del Ministerio de Energía y Recursos Minerales de Indonesia.

Fuente: UN News

Guterres advierte que estamos frente al mayor nivel de riesgo nuclear en casi cuatro décadas

La existencia de cerca de 14,000 armas nucleares almacenadas en todo el mundo y la posibilidad que simplemente pulsando un botón puedan ser lanzadas, preocupa a Naciones Unidas y urge su desaparición.

A propósito del Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares, que se celebró este domingo pasado 26 de septiembre, el secretario general de la ONU remarcó que en la primera resolución aprobada por la Asamblea Nacional en 1946 ya se reflejaba la voluntad de “eliminar las armas atómicas de los armamentos nacionales, así como todas las demás armas capaces de causar destrucción colectiva de importancia”

“Setenta y seis años después, no hemos logrado aún los objetivos de esa resolución”, afirmó António Guterres, advirtiendo que “nos enfrentamos al mayor nivel de riesgo nuclear en casi cuatro décadas”.

Hay alrededor de 14,000 armas nucleares almacenadas en todo el mundo y solo hace falta pulsar un botón para que cientos de ellas sean lanzadas.

A pesar de que el número total de este tipo de armas se ha visto reducido durante décadas, a Guterres le preocupa que “los Estados estén mejorando cualitativamente sus arsenales” y estén dando señales “de nueva carrera de armamentos”

“Estas armas no son un problema del pasado. Hoy día siguen constituyendo una amenaza. A pesar de nuestros progresos, la humanidad sigue estando inaceptablemente cerca de una aniquilación nuclear”, reflexiona.

Un rayo de esperanza

Sin embargo, aún hay motivos para tener esperanza, especialmente tras el reciente Tratado START, firmado entre la Federación de Rusia y los Estados Unidos, con el fin de limitar el número de armas estratégicas entre ambos países, que muestra la voluntad de entablar un diálogo.

El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares también representa otro paso hacia delante.

“La responsabilidad de aprovechar estos avances recae ahora en los Estados Miembros. La Conferencia de las Partes encargada del Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares ofrece una oportunidad para que todos los países tomen medidas prácticas para prevenir el uso de estas armas, y eliminarlas, de una vez por todas”, dijo Guterres.

A modo de conclusión, podemos decir que el hecho que aún existan armas nucleares y esto suponga un peligro para la seguridad global no debería ser un impedimento para el cumplimiento del resto de Objetivos de Desarrollo Sostenible y poner fin a la pandemia de COVID-19.

                              “Es el momento de terminar con esta lacra para siempre, eliminar las armas nucleares de nuestro mundo e iniciar a una nueva era de diálogo, confianza y paz para todos”, concluyó.

Fuente: UN News

La destrucción de los ecosistemas, un problema en auge

Concienciar a los países de la explotación a la que se someten los ecosistemas terrestres es un primer paso para así poder evitar la producción masiva y conseguir frenar la deforestación y con ello la pérdida de biodiversidad. Un article de Marta Fuertes Paniagua.

El tiempo restante para evitar un calentamiento catastrófico se está agotando

El avance del cambio climático no se ha visto detenido por la reducción de las emisiones de dióxido de carbono durante el Covid-19. Consecuencias como el sobrecalentamiento derivado de la alta concentración de CO2 en la atmósfera está amenazando nuestro planeta, advierte un informe climático de varias agencias publicado este jueves.

Según el hito United in Science 2021, «no parece que progresemos hacia el camino de la sostenibilidad». Esto se debe al aumento de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, a pesar de la desaceleración a 2020 debido al Covid-19, y nos aleja incluso más de los objetivos fijados por el Acuerdo de París.

«El secretario de Naciones Unidas, Antonio Guterres, remarcó en un video este mismo hecho; considerando que hemos llegado a un punto de inflexión. La transformación en nuestro clima y nuestro planeta es peor de lo que habíamos previsto y cada vez se acelera más. » Este informe evidencia el hecho de que nos encontramos muy lejos de los objetivos fijados.

Un mundo en peligro

El aumento de las temperaturas a escala global está teniendo un fuerte impacto en la proliferación de fenómenos extremos y esto, a su vez, está afectando a nuestras economías y sociedades, afirman los científicos. El incremento térmico, por ejemplo, ha comportado la interrupción y la consecuente pérdida de horas de trabajo.

«El número de desastres medioambientales se ha quintuplicado desde 1970 y el impacto a nivel económico ha sido 7 veces mayor«. Esta vez, países desarrollados también se han visto afectados. Un ejemplo de este fenómeno ha sido el huracán Ida, el cual ha causado cortes de electricidad en Nueva Orleans y en la ciudad de Nueva York; las abundantes lluvias han paralizado la ciudad y han causado 50 muertos en la región.

«El cambio climático inducido por el ser humano ha sido, claramente, el responsable de estos fenómenos extremos; incendios e inundaciones han proliferado en todas partes. Estos, desgraciadamente, sólo son un indicio de lo que vendrá «, advierte.

Un futuro sombrío

El informe y las investigaciones de expertos medioambientales anuncian que la temperatura media global estos últimos 5 años ha batido récords, y la posibilidad de que las temperaturas superen el umbral de 1,5º Celsius por encima de la era preindustrial en los próximos cinco años, es cada vez más evidente.

Según United in Science, a pesar de la ambición y las acciones que se están tomando para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, el nivel del mar continuará en aumento, afectando especialmente a islas a nivel del mar y poblaciones costeras de todo el mundo.

«El tiempo se agota y debemos actuar antes de que la situación se vuelva irreversible. En la cumbre COP 26, la cual tendrá lugar este mes de noviembre, todos los países deberían comprometerse a alcanzar el objetivo de emisiones cero hacia finales de este siglo. Debemos perseguir estrategias claras, creíbles y a largo plazo «, urge el jefe de la ONU.

La conferencia sobre el cambio climático de las Naciones Unidas, también conocida como COP 26, se celebrará en la ciudad de Glasgow, Escocia entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre de 2021. Esta reunión política pretende fijar las políticas a implementar durante la siguiente década en cuanto a cambio climático.

«Es especialmente urgente que las comunidades vulnerables previamente mencionadas muestren progreso en la adaptación y la resiliencia al cambio climático. Estos temas se debatirán en la cumbre climática. El Sr. Guterres enfatiza que nuestro futuro se encuentra en riesgo «, enfatiza el Sr. Guterres.

«Si queremos mantener el aumento de la temperatura global en un máximo de 1,5º a 2º C, tal como se fijó en el Acuerdo de París, tenemos que empezar a actuar ahora. Aunque el interés político en tomar medidas para mitigar el cambio climático está presente, la respuesta debe comenzar ya «, añade el profesor Petteri Talas, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

El estudio de IPCC también es un reflejo de que estos cambios no tienen precedente y, por lo tanto, la influencia del ser humano en estos es evidente. Entre estos efectos encontramos el calentamiento de la atmósfera, el océano y la Tierra.

Hallazgos notables

Durante el 2020 y la primera mitad del 2021, ha continuado el aumento de los principales gases de efecto invernadero- el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido de nitrógeno (N2O).

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM),si reducimos la cantidad de metano en la atmósfera a corto plazo, esto podría contribuir al cumplimiento del Acuerdo de París por parte de los 193 países miembros. Esta medida no exime el hecho de que tengamos que reducir la concentración de gases de efecto invernadero de manera rápida, fuerte y sostenida.

Mientras tanto, el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas (UNEP) advierte que, 5 años después de la adopción del Acuerdo de París, la brecha de las emisiones (la diferencia entre las emisiones producidas actualmente y el nivel de las emisiones actuales previstas para la ciencia en 2030) es cada vez mayor.

Un futuro más cálido

El informe explica que la temperatura global anual los años próximos será, como mínimo, un grado más elevada que en niveles preindustriales y que fluctuará entre 0,9º y 1,8º.

La posibilidad de que la temperatura media sea 1,5º C más cálida que en niveles preindustriales es de un 40%. Sin embargo, es poco probable que la temperatura media entre 2021 y 2025 sobrepase 1,5ºC.

El informe también advierte que la humedad en regiones con latitud elevada y el Sahel será notable durante los próximos 5 años.

Inevitable aumento del nivel del mar

El nivel del mar entre 1900 y 2018 ha aumentado 20 cm a escala global.

Incluso si se reducen las emisiones para limitar el calentamiento a muy por debajo de los 2ºC, el nivel del mar a nivel global aumentaría probablemente entre 0,3-0,6 metros y podría subir hasta los 0,3-3,1 metros en 2300.

En este sentido, será esencial mitigar la subida del nivel del mar, especialmente en las costas bajas, en pequeñas islas, deltas y ciudades costeras, explica la OMM.

La salud de la población bajo riesgo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el aumento de las temperaturas conllevará un aumento de la mortalidad y un deterioro laboral. Un total de 103 billones de horas de trabajo se perdieron a nivel mundial en el año 2019, en comparación con aquellas perdidas en 2000.

Además, las infecciones derivadas del Covid-19, los fenómenos climáticos como olas de calor, incendios y una mala calidad del aire, amenazarán la salud humana a nivel mundial, donde las poblaciones vulnerables se verán especialmente afectadas.

Según la agencia de la salud de Naciones Unidas, los esfuerzos de recuperación del Covidien-19 deben estar alineados con las estrategias nacionales de cambio climático y con las estrategias relacionadas con la calidad del aire con el fin de reducir los riesgos y obtener beneficios para la salud.

«Estas anomalías en cuanto a temperaturas las hemos visto en el oeste de Canadá y en Estados Unidos, donde las temperaturas registradas son 15 grados más altas de lo habitual. Esto ha conllevado incendios y problemas graves de salud, especialmente entre la gente de edad avanzada «, remarca el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial.

El informe United in Science 2021, el tercero de una serie, está coordinado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), con aportaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), el Global Carbon Project (GCP), el World Climate Research Program (WCRP) y el Met Office (Reino Unido). Presenta los últimos datos científicos y hallazgos relacionados con el cambio climático para informar sobre la política y la acción mundiales.

Fuente: UN News

El más necesario de los ismos, el humanismo

El Genocidio Armenio ocurrió hace más de 105 años. La población armenia ha sufrido en un siglo un Genocidio no reconocido, no reparado moral y económicamente. Un artículo de Emma Hakobyan.